Con la llegada de los días fríos y las interminables horas de oscuridad, los cítricos pueden ser de gran ayuda para llenar de color y energía nuestros días de invierno.

Mantenerse saludable y no renunciar a sabores frescos y deliciosos no es una opción únicamente para los meses de buen tiempo, y realmente es durante los meses de invierno, cuando mejor están mujchas de las frutas que componen la familia de los cítricos.

Por su alto contenido de vitamina C, frutas como las naranjas o las mandarinas son un elemento casi obligatorio en las cocinas de todas las casas durante el invierno.

Son un buen alimento para desayunar, almorzar, merendar o tomar como postre. Sacian el apetito y no engordan, por lo que resulta una opción muy saludable. Piensa que solamente una naranja mediana te proporciona más del 100% de tus necesidades diarias de vitamina C.

Pero la cosa no queda ahí. La ciencia ha ido descubriendo con el paso de los años, otras propiedades a los productos cítricos además del ya sabido alto contenido en vitamina C. Estas son algunas de las ventajas de consumir cítruicos:

  • Reducen el riesgo de contraer ciertos tipos de cancer
  • Estimulan el sistema inmunológico
  • Ayudan a reducir los niveles de placa arterial, lo que a su vez reduce el riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Construyen tejido conectivo más fuerte

Por lo saludable de los alimentos cítricos, su consumo ayuda a reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la obesidad, como enfermedades del corazón, enfermedades del hígado y diabetes.

¿Por qué resultan tan saludables los cítricos?

Las frutas cítricas son ricas en antioxidantes. Estas ayudan a prevenir o retrasar el daño que los radicales libres infligen a las células del cuerpo.

Las investigaciones han confirmado los beneficios protectores de los cítricos. Y también brindan al cuerpo fibra y muchas otras vitaminas importantes que el cuerpo necesita para mantenerse fuerte y combatir distintas enfermedades.

Los beneficios de los cítricos durante el invierno

Los meses de invierno son el pico de la temporada de resfriados y gripe, que también es cuando una gran variedad de frutas cítricas se encuentra en temporada alta.

Aunque no haya evidencia de que la vitamina C en las frutas realmente prevenga el resfriado común, comer naranjas, toronjas y otras frutas cítricas aún puede ofrecer beneficios.

Por ejemplo, puede tener un efecto al acortar la duración o disminuir la severidad de un resfriado si se consume antes de la aparición de la enfermedad.

Las frutas que son especialmente abundantes en esta época del año incluyen: 

  • Naranjas de ombligo
  • Mandarinas
  • Pomelo

Otras opciones populares de frutas cítricas incluyen:

  • Limones
  • Limas: Esta fruta ácida puede animar a casi cualquier plato y, a menudo, es parte integral de un cóctel perfecto.
  • Mandarinas: las Clementinas no tienen semillas y son fáciles de pelar.
  • Pomelos: tanto si eliges la variedad rosa, roja o la blanca, te espera una delicia jugosa y agridulce.

Comer una mezcla de frutas cítricas puede ayudar a agregar variedad a una dieta, para que no sea aburrido el hecho de comer las mismas frutas todo el tiempo.

También le insta a comer otros alimentos integrales, para que obtenga un equilibrio óptimo de vitaminas, minerales y otros nutrientes.

Consejos para sacar el máximo partido a los cítricos

Piensa en todo lo que puedes hacer con las frutas arriba mencionadas. Además de comerlas directamente, puedes hacer con ellas zumos, pasteles, muffins e incluso fruta disecada.

Pomelo: Puedes servirlo con yogurt, agregarlo a una ensalada de cítricos, convertirlo en mermelada o incluso usarlo para macerar las chuletas a la brasa.

Mandarinas: perfectas para postres, mermeladas y todo tipo de ensaladas.

Las mexicanas o antillanas, son súper aromáticas y contienen una cantidad sorprendentemente grande de zumo.

Y si quieres sacar el máximo zumo de cada una de las frutas cítricas mencionadas, toma nota de estos sencillos consejos:

Presiona la fruta sobre la encimera: Pon la naranja o el limón sobre la encimera y apoya tus manos sobre la fruta. Luego, “enrolla” arriba y abajo para que se “aplaste” un poco toda la superficie.

Caliéntalo en el microondas: Metiendo cualquier fruta tan solo unos pocos segundos en el microondas conseguirás aumentar bastante la cantidad de zumo que sacas de cada pieza.

No uses fruta recién salida del congelador: Siguiendo la lógica del anterior punto: cuanto más caliente esté la fruta, más fácil será exprimirla y más jugo obtendrás.

Usa un tenedor. Un cuchillo también funcionará bien, en cualquier caso, lo que tienes que hacer es insertar el tenedor en el cítrico y girarlo alrededor de las puntas.

¿Cómo hacer cáscara de naranja o limón seca en casa?

Con la fruta, normalmente la cáscara termina en la basura. Y esto es una lástima, ya que la cáscara tiene mucho sabor y aroma cítricos buenos. Por eso, puedes congelar la ralladura y la cáscara de los cítricos, aunque una mejor forma de conservar y aprovechar este sabor es secando la cáscara de limón y naranja, que son perfectamente comestibles y realmente pueden agregar mucho sabor a su cocina.

La cáscara seca de los cítricos es bastante fácil de hacer en casa y se puede hacer con o sin la ayuda de un horno, sin necesidad de un equipo de deshidratación profesional.

Pasos

  1. Reúne los ingredientes.
  2. Recorta solo la parte de color de la piel, sin llegar a la zona blanca. Usa un cuchillo para raspar cualquier médula adherida a las cáscaras.
  3. Método sin cocción: coloca las tiras en un plato (con el interior de las cáscaras hacia arriba) y déjalas secar en un lugar cálido, aireado y soleado a temperatura ambiente durante tres o cuatro días, hasta que hayan perdido su humedad y quedado crujientes. 
  4. Método más rápido: si tienes poco tiempo, también puedes secarlos en un horno a alta temperatura. Déjalos secar en el horno durante unos 25 a 30 minutos. Si la cáscara comienza a dorarse, apague el horno por unos minutos y gire la sartén. Las cáscaras se enrollarán y se pondrán rígidas cuando estén secas. 
  5. Guarde las cáscaras secas y enfriadas en un lugar fresco, en un recipiente limpio y hermético. Se mantendrán hasta por un mes.
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