La harina de almendra contiene un bajo índice glucémico y es baja en carbohidratos. Es una fuente de grasas saludables, antioxidantes, proteínas vegetales y vitamina E, calcio, magnesio y cobre. Además, no tiene gluten, y por eso en dietas sin gluten se usa como sustitutivo de otros productos que sí lo tienen como la harina de trigo.

Cómo preparar harina de almendra

Para obtener harina de almendra se usa este fruto seco crudo y sin piel molida. Hay que saber que no tiene la apariencia de una harina de trigo ya que granulometría es mayor. Sin embargo, si que se puede sustituir la harina de trigo por la de almendra en las recetas.

La harina de almendra molida es mucho más perecedera que la almendra entera, por eso se recomienda que la muelas antes de cocinar o cuando sepas que vas a usarla en un corto espacio de tiempo.

Habitualmente la encontramos en recetas dulces, aunque también podemos usarla en saladas. Como este tipo de harina no contiene gluten, es un ingrediente que suele estar presente en recetas sin gluten, como el pan que te enseñamos a preparar en menos de 5 minutos aquí

Usos de la harina de almendra en las recetas

Cuando sustituimos una harina por otra, debemos tener en cuenta cómo varía el comportamiento de los ingredientes. En la harina de trigo, el gluten actúa como un aglutinante en la masa y hace que sea más fácil de manejar. Con la harina de almendra la masa se pega menos y puede ser un poco más difícil de manejar.  

Por otro lado, como la harina de almendra tiene un alto contenido de fibra que hace que absorba más líquido, hasta dos veces más que otros tipos de harina. Sabiendo esto, podemos aumentar la cantidad de líquido de la receta (entre un 10% y un 20% más) si cambiamos a harina de almendra.

Si no tienes tiempo para prepararla en casa, en Dialprix puedes encontrar esta harina ya lista para usar en tus recetas. ¿Te animas a probar? 

Compartir