Tienes muchas razones para ser un apasionado del té. Los beneficios son innumerables y la cantidad de variedades y formas de prepararlo hacen que no te canses nunca de tomarlo.

En la época de frío, el té ayuda a la termorregulación del cuerpo. Al ser una bebida caliente nos ayuda a entrar en calor. Sin embargo, no es exclusivo para la época del invierno. Los tés también pueden tomarse en frío y son una buena opción para mantenernos hidratados en verano.

Beneficios del té

Dependiendo del tipo de té obtendremos unos beneficios u otros. Sin embargo, existen algunos que son comunes a todos como sus propiedades antioxidantes e hidratantes, son diuréticos y favorecen la reducción del colesterol.

Tipos de té

Existen diferentes tipos. El té negro, el té rojo y el té verde son los más comunes y a los que más acostumbrados estamos a encontrar en el supermercado. Todos ellos tienen teína. Un estimulante natural que se compararía a la cafeína en del café

Para aquellos que no quieren consumir este estimulante, está la opción de los tés Roiboos, que son los que carecen de teína.

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El ritual del té:

El ritual de preparar un buen té se basa en el tiempo y el agua. La temperatura del agua debe estar a 100º para hacer emulsionar el té. Cuando ponemos el agua con el té, debemos dejar reposar el tiempo suficiente para que todas sus propiedades salgan al emulsionar en el agua. Para ello se debe tapar la taza o la tetera para conseguirlo correctamente.

En algunos tés como el Inglés o el pakistaní (té negro) se puede mezclar con un poco de leche.

Cómo preparar té frío:

Si lo que queremos es disfrutar de los beneficios del té en frío podemos prepararlo como indicamos más arriba pero una vez esté listo, añadir hielo. Hay que tener en cuenta que debemos poner una cantidad menos de agua caliente, para que al añadir el hielo no se diluya demasiado su sabor.

Aquí te dejamos unas recetas para preparar deliciosos tés helados

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Receta de té helado:

Té verde de limón y hierbabuena

  • 1 litro de agua
  • 4 bolsas de té verde
  • 1 limón
  • Menta frescas
  • Azúcar o miel al gusto (opcional)
  • Hielo.

Hierve el agua en una olla profunda. Pela el limón para usar sólo la corteza. Agrega al agua hirviendo, la corteza del limón, las hojas de menta y las bolsas de té. Hierve por 2 minutos más y añade azúcar o miel si lo deseas. Deja enfriar, y sirve con cubos de hielo y rodajas de limón

Té helado con frutas

  • 1 litro de agua
  • 15-20g de té (6-8 cucharadita de té)
  • Fruta troceada (fresas, frutos rojos, melocotón, piña)
  • Azúcar o miel al gusto (opcional)
  • Hielo

Pon el agua en el hervidor con y llévala a ebullición.

En una bolsa de filtro añade el té. Es un poco más de la cantidad de un té normal pero hay que tener en cuenta que no pierda sabor al añadir el hielo. Dejar en infusión durante los minutos dependiendo del tipo de té.  Una vez pase este tiempo, retirar el filtro para detener la infusión.

Vierte la infusión en una jarra y déjala enfriar fuera de la nevera durante 30 minutos. Añadir la fruta y poner el té en la nevera y dejar enfriar 2 horas.

Incorpora el hielo antes de servir y a disfrutar.

Nota: Si no vas a consumir el té en el mismo día espera a incorporar la fruta antes de consumirlo.

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